No importa

by admin

Manejaba a exceso de velocidad, la lluvia, los rayos, el estruendo del cielo no apagaban su ira.
Llegó a la casa sin lastimarse, bajó sin tomar el paraguas, bajó, con la llave en la mano, en esos momentos le importaba poco empaparse.
las luces ya estaban encendidas, llegó hasta la cocina, tomó el cuchillo y se dirigió a la recámara,
y ahí estaban, las lágrimas llenaron sus ojos, no importa dijo con un nudo en la garganta,
no importa, se lanzó sobre ellos, con la hoja del cuchillo untó la mermelada en ambos panes…. a veces el enojarse le daba tanta hambre… tanta hambre.