Lille en el bosque
by admin
Lille despertó sola en el bosque. Ella no estaba asustada, nunca jamás, se dijo un día, y así fue, desde entonces nunca jamás tuvo miedo alguno. Esa mañana lo que Lille sentía era curiosidad, curiosidad por saber cómo había llegado a ese lugar, justo la noche anterior estaba en su departamento, y lo último que recuerda fue, entre sueños apagar la lámpara sobre el buró. Recuerda que mientras movía la mano a obscuras, el libro que estaba leyendo se fue a un lado de la cama, lo supo por el sonido, y porque era el único objeto que podía caerse de ahí.
Lille buscó su celular, pero claro, estaba en pijamas y estas no tenían bolsillos, siempre al llegar a casa lo conectaba en el apagador frente a la cocina, seguro estaba ahí, aunque quien sabe, si ella estaba en medio del bosque, su celular podría estar, no sé, ¿En la luna?, Lille se rió de su pensamiento, esto de levantarse de buen humor, pensó también Lille.
Mientras ella pensaba que hacer, del otro lado del mundo, en altamar, José López, sacaba con el anzuelo (regalo de su abuelo en el último cumpleaños), un collar de perlas perfectas, tan perfectas, que en el momento en que Pepe las veía, un pez espada, salió del mar, las tomó con su pico espada, y volvió a introducirse, Pepe juró venganza, tomó un viejo cuchillo con el que pelaba a sus presas, se lo puso en la boca y se tiró del bote siguiendo la estela de pequeñas esferas de aire que se formaron por el rápido ingreso y nado del pez en cuestión.
Lille decidió volar. Pensó para sus adentros: -si puedo despertar en un bosque, porque carámbanos, no voy a poder volar , así que agarró vuelito, se fue unos 3 pasos para atrás y comenzó a correr hacia delante moviendo ambos brazos de arriba hacia abajo, como aleteando, al llegar al punto que ella consideró como meta, dio un salto grande…. Y sí, comenzó a flotar y a flotar, después de un minuto, cuando ya iba muy arriba, distinguió un cambio de color en el paisaje, de los tonos verdes que se veían al sur, este y oeste, al norte se veía un tono gris, con algunas manchas más obscuras, mientras pensaba que pudiera ser, se puso la mano en la barbilla en actitud pensante, sin darse cuenta dejó de aletear, ¡Y seguía flotando hacia arriba!, un rato después se dio cuenta de esto. Lille sin asustarse, dijo, bueno llegaré a algún lado o no, después de algunas horas de seguir subiendo, cuando el sol parecía cansado y se notaba que pronto iba a obscurecer, Lille dijo, bueno, al menos de seguir así, llegaré a la luna, igual encuentro mi celular. Y creo que si lo encontró. Pero Lille nunca pensó que en la Luna no hay señal. ¿Para qué guanábanos quiere alguien un celular en la luna? Ay Lille.
Comments
sinsentidos y luego todavía fueran lógicos, pero no, sinsentidos sin sentido. y lo peor lo peor lo peooor del caso es que se debieron haber encontrado, pero no, caramba. puras tristezas.
aush!
yo tmb me hubiera puesto a buscar mi celular, y en la luna no hay señal? bueno, pero ya tendría mi cel que es lo importante, luego vuelo a otro planeta donde haya señal, e igual si me dan ganas regreso a la tierra.
pero antes volaría al otro lado del mundo, allá con pepe, igual el me podría decir donde me encuentro.
jeje, nice.
Me encantó… continuando al prologo…
“el autor no deja de mostrar su maravillosa imaginación hilando historias que entrelazadas con la realidad nos mandan a mundos mágicos donde todo es posible… disfruten Uds, de su talento, inventiva y su originalidad, en este sitio que (al igual que los demás… ) encantará a todos”
Saludos.
*cof cof* jajajaja
no hay gprs, pero sí internet, por lo menos en la estación… de todas maneras bien puede tener buenos juegos.